Rinoplastia

La Rinoplastia es la intervención quirúrgica que repara o mejora la nariz. Principalmente se realiza para modificar el interior (Tabique nasal) y mejorar el paso de aire, o bien el exterior (huesos propios) mejorando la estética y la apariencia. A veces se realizan ambos procesos a la vez. También llamada septoplastia, la reparación del tabique nasal es muy común en nuestros días, tanto por fines de salud, como por belleza. Se realiza para aumentar o reducir el tamaño de la nariz, cambiar el ángulo del puente nasal, estrechar la apertura de los orificios nasales o cambiar el ángulo nasal.


La modificación del tamaño del tabique nasal se realiza por procesos de malformaciones congénitas o por obstrucción intensa nasal a consecuencia de algún trauma, los cuales disminuyen el paso del aire en la respiración, que traen como consecuencias la apnea del sueño, acompañadas de ronquidos y otros padecimientos por la desviación del tabique.


¿Cómo se comienza la operación?


Se realiza bajo el inflijo de la anestesia general o local, dependiendo del alcance del procedimiento y actitud del paciente. Con la anestesia local, se aplica un tranquilizante general y un anestésico local para la zona de cirugía, pero el paciente está consiente durante la intervención. Con anestesia general el paciente está dormido y sin dolor. La incisión se realiza por el interior de las fosas nasales. Dependiendo del caso se pueden aplicar metales para mantener la pirámide nasal o tejidos blandos sintéticos en sustitución del tabique nasal.


¿Cuáles son las precauciones que se deben observar?


Hay que tener cuidado con las expectativas de mejora en el aspecto estético tras la cirugía, una falsa idea del resultado puede llevar a grandes frustraciones. Por ello los médicos observamos muy bien la personalidad de nuestros pacientes, la cual juega un papel muy importante para el resultado óptimo de la intervención.


¿Cuáles son los síntomas post-operatorios más comunes?


El dolor de cabeza, a consecuencia de la inflamación en la cara y la nariz, es el más común de los padecimientos tras la cirugía. Ante ello se recetan des-inflamantes y analgésicos. Pero es hasta el tercer día después de la intervención que aumentan las molestias, por lo que se recomienda mantener la cabeza en alto y aplicar al paciente, a nivel de los ojos, compresas frías.


¿Cuánto tiempo durarán las molestias?


Tras una semana de recuperación persistirá una leve inflamación que se mantiene unos meses, aunque suele pasar desapercibido para el paciente. Comúnmente, los médicos retiran los tapones nasales entre 3 y 5 días después de la operación y el paciente se sentirá mucho más cómodo.


¿Cuánto tardan en retirarse los puntos de sutura?


No deben tardar más de dos semanas en retirarlos. De hecho, a partir de los dos días, aunque con la obvia recomendación de reposo, se está bien para una vida sedentaria y a la semana se puede decir que se puede regresar a la vida normal y al trabajo.


¿Cuáles son las prohibiciones que se les prescribe a los pacientes dados de alta?


Se les ordena que eviten ejercicios intensos que puedan provocar aumento del riego sanguíneo en las fosas nasales, o bien que expongan esa zona a un golpe, como los deportes. Deben evitar frotarse la nariz y hay que tener cuidado en la higiene de la cara. También queda estrictamente prohibido exponerse al sol por lo menos antes de 8 semanas.